Nuestro aceite de albaricoque procede de nuestro socio Mountain Fruits en Pakistán. Las frutas se riegan con agua glacial del Karakorum y el Himalaya, lo que mejora la calidad de los productos agrícolas.

La empresa de Comercio Justo Mountain Fruit inció en el año 2000 un programa de Comercio Justo en el valle de Hunza. En los últimos años, se han comprado libros de texto, los estudiantes han recibido becas, se han construido parques, se han instalado generadores eléctricos y se han construido sistemas de irrigación. Todo ello gracias a la prima de Comercio Justo.

Pero la financiación de Comercio Justo no sólo ha ayudado a mejorar sus condiciones de vida. “Gracias al Comercio Justo, se ha convertido en un hecho cotidiano que las mujeres ejerzan un trabajo retribuido y asuman posiciones de liderazgo.”, afirma Richard Friend, quien ha apoyado el proyecto en el valle de Hunza desde el principio. Es un enorme progreso para las mujeres en una sociedad musulmana. La mayoría de los habitantes del valle de Hunza son ismaelitas, una rama de musulmanes mundialmente conocida por sus aportaciones a la ciencia y al arte y el apoyo de la educación primaria y secundaria para niños y niñas.

Sin embargo, el hecho de que el sólido equipo de 200 personas en los dos centros de procesado de frutas y frutos secos en el valle de Hunza esté formado casi exclusivamente por mujeres y que estén también encabezados por mujeres es un éxito que ha obligado a muchos hombres de la región a replantearse las cosas y abandonar los prejuicios.

Crédito de la foto: Tropical Wholefoods