“Halal” proviene del árabe y significa “permitido”. Para un musulmán, entre otras cosas, está prohibido el consumo de carne de cerdo y sus subproductos, la sangre y el disfrute de bebidas alcohólicas. Pero incluso los animales que no han sido sacrificados adecuadamente, no son comestibles para los musulmanes. “Halal” significa que los productos están permitidos para los musulmanes.

El hombre toma nutrientes no sólo a través de la boca, sino también en forma de cosméticos a través de la piel. Por consiguiente, para los musulmanes es necesario que se prescinda de las materias primas “prohibidas” en la producción de cosméticos y que la maquinaria y el equipo de fabricación no estén contaminados. Nuestra producción está certificada por auditorías anuales por el Centro Islámico de Aquisgrán. Somos uno de los pocos proveedores en Europa que producen cosméticos halal. Más información sobre la certificación y los procesos en www.halal-europe.com