La alianza de Fair Trade en Kerala tiene alrededor 4.500 miembros. Ellos estan organzidos en coopertivas y pequeñas parcelas de 0,5 a 1,5 hectáreas y estan repartidos por los 4 distritos del norte del estado indio de Kerala. Esta zona es también conocida por sus especias, pimienta, vainilla, café, coco y anacardos. En los último años de los 90 y a comienzo del nuevo siglo hubo una importante crisis en la agricultura de Kerala. Los precios del café, nueces y especias cayo por los suelos. Más de un millón de agricultores se suicidaron. En 2006 recibió la alianza de Fair Trade su certificado de Fairtrade. Esta alianza promueve la cultivación biológica: el 65% de todas sus tierras están certificadas biológicamente, el resto esta en trámites. La mayoría de los agricultores tienen palmas que dan cocos, pero las palmeras crecen mejor en regiones de costa baja. Los cocos se cosechan durante todo el año, cada 6 a 8 semanas. Esto lo hacen recolectores con experiencia, ya que algunas veces tienen que trepar palmeras de 25 a 30 metros. Los agricultores extraen las nueces y usan la cáscara como fertilizante, luego venden su cosecha a la alianza de Fair Trade. En 2010 cuando los cocos entraron por primera vez en el esquema de Fairtrade, se obtenía por un kilo de nueces de 5 a 6 rupias indias en el mercado abierto, mientras que la alianza de Fair Trade pagaba 14 rupias indias por un kilo. Actualmente el precio de cocos-bio es aproximadamente de 30 rupias indias por kilo, más una prima de Fairtrade de 3 rupias indias. Los cocos son transformados en virutas de coco, polvo de coco y aceite de coco.
Mientras que la educación y estipendios en muchos comités de Fairtrade es lo primero en su lista, no es el caso de Kerala. Los agricultores han decidido utilizar la premia de Fairtrade para 3 objetivos princicipales: aumentar la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la promoción de la igualdad de género. Microcréditos permiten la compra de semillas y plantas, algunas tierras las cultivan mujeres, lo que brinda oportunidades a las mujeres de entrenamientos para la seguridad alimentaria y la importancia de no depender de cultivos comerciales como el coco, sino de cultivar sus propios vegetales para venderlas en el mercado local. Un gran festival de semillas inspira a los agricultores locales a crecer, ya que en el festival no solo pueden exhibir sus productos, sino que existe la posibilidad de ser nominado como el mejor agricultor del año. La premia de Fairtrade y la alianza de Fairtrade han ayudado a los agricultores a volver a la agricultura una medio viable para sobrevivir – para ellos mismos, para sus familias y para el futuro.

photo credit: Martin Kunz