El estado de Bahía, en el noroeste de Brasil es conocido por sus playas blancas cubiertas con palmeras y su clima tropical. A 600 km hacia dentro, en el norte del estado, se encuentra el valle de Sao Francisco, caliente, seco – y no esta en la guía turística. Con plantaciones de mangos y limones, las uvas sembradas y los campos de melones y cebollas este lugar es conocido como el valle de plantaciones de frutas y verduras. A través de presas, el río Sao Francisco se ha convertido en un enorme lago, cuyas aguas transforman este paisaje semidesértico en tierras agrícolas fértiles.

Casa Nueva es una pequeña ciudad al final del río, “casi todas las personas que trabajan en nuestra plantación viven en Casa Nueva, con la bicicleta son unos 15 minutos de casa al trabajo, nosotros vivimos detras del puente al otro lado del río.”, cuenta Amrit Mohanani; él es el resposable de la producción de Pritam Frut (su padre se encarga de la comercialización y la exportación).

Hace casi 20 años, la familia comenzó a cultivar fruta en el valle de Sao Francisco. El clima es perfecto para mangos, estos se recogen de agosto a finales de diciembre. Los limones, a diferencia de los mangos, no son estacionales, esto significa que producen flores y frutos durante todo el año. Un criterio importante de Amrit Mohanani es que a través del cultivo combinado, puede dar empleo de forma continua a casi 90 personas, que se encargan de aproximadamente 50.000 árboles de mango y 25.000 árboles de lima. Durante la cosecha de mangos se emplea a 150 trabajadores más: ellos trabajan en la sala de embalaje. Desde 2008 Pritam Frut Fairtrade esta certificado. “En Brasil, muchas cosas no son las mismas cosas a lo que estan acostrumbrados en Europa”, dice Amit Mohanani, “pero en comparación con el sur de Brasil, la gente del noroeste de Brasil estan en desventaja. La salud de las personas, las escuelas, todo esta aqui mal, y nosotros queremos hacer todo lo posible para ayudar a mejorar esta situación.”

En los últimos 10 años han utilizado los trabajadores la prima de Fairtrade para muchos proyectos: desde el cuidado dental y subsidios para la construcción de sus viviendas, electrificación, reparaciónes de techos y suelos hasta programas de formaciones. Hay cursos de matemáticas y ciencias que preparan mejor a los estudiantes para los exámenes de secundaria. Hay un profesor de portugués que ayuda a los adultos a mejorar su escritura y a leer mejor. Se pueden preparar para el examen de conducción y hay también cursos de informática. Amrit Mohanani ha construido un pequeño edificio escolar. Él cubre todos los costes de este edificio. Con los fondos de Fairtrade pudo comprar 10 ordenadores que abren oportunidades de aprendizaje completamente nuevas para los estudiantes. Y tambien los trabajadores que son contratados solo para la temporada de mangos, se benecian con la premia de Fairtrade: todos los meses reciben una canasta con alimentos básicos como arroz, harina y pasta. El hecho de que se puedan hacer todos estos proyectos se debe a la voluntad de los clientes que compran limas y mangos de comercio justo. El 30-40% de la fruta se puede comercializar con las condiciones de comercio justo, dice Amrit Mohanani, es un alto porcentaje en comparación con otros productores de Fairtrade. En el Valle de Sao Francisco, los productores esperan que los clientes sean leales a Fairtrade, ya que no solo se trata de financiar proyectos iniciados , sino de dar vida a otros nuevos proyectos.