Como comercio justo …
… hace la vida mas fácil de tres generaciones de mujeres.

Budini de 11 años toma muy enserio el baile. El baile clásico en Sri lanka tiene una larga tradición y cuenta historias. Además de las clases de baile en la escuela de baile toma Budini clases adicionales privadas – un pequeño lujo en su vida. Budini vive con su hermana pequeña, su madre y su abuela en la plantación de caucho Horana en Sri lanka. Ella tenía 5 años cuando su padre firmo por primera vez un contrato de trabajo con una fabrica de ropa en Mauritius. Aproximadamente 4000km o 5 horas de casa. El agente que organizó el trabajo ganó mas que un salario mensual por transmitar el trabajo, pero desde entonces puede Dinesh Kumar enviar regularmente dinero a su familia. Como un cauchero en Horana ganaría el considerablemente menos dinero. Él ha firmado un nuevo contrato con Mauritius por 5 años, a pesar de que Budini y su hermana pequeña cada vez lloran cuando despiden a su padre del aeropuerto. Una vez por año viene el a visitarles, de lo contrario solo 15 minutos en el teléfono todos los domingos. La madre de Budini no se ocupa solo del hogar, sino que también de su incapacitada madre de 85 años. Ella tambien se ocupa de un pariente que sufre de cáncer en la garganta. Ambas murieron el último año.
Las mujeres que viven en esta pequeñna casa se encuentra cerca de la fábrica de Horana. Allí la leche de látex recien recogida se coagula y se prensa en crepé. Las hojas de crepé largas y delicadas se revisaran en busca de impurezas, para luego cuidadosamente cortalas. Este trabajo requiere de concentración y experencia. La abuela de Budini tiene de las dos; la señora de 52 años trabaja en la fábrica hace 30 años. Una pequeña parte del caucho producido en Horana, puede ser vendido por comercio justo. Un comité elegido por los trabajadores de las plantaciones, decide en qué quiere gastarse el premio de comercio justo. Tomó mucho tiempo llegar a un acuerdo: se necesitaba urgentemente un espacio común, para que el comité se reuniera para reuniones, ceremonias, entrenamientos y para celebrar fiestas.

En 2015 se inaguró un centro de entrenamiento construido con fondos del premio de comercio justo – y Budini con dos de sus amigos participaron en la ceremonia bailando una danza clásica. El centro de entrenamiento no es más que una habitación simple con una terraza, una pequeña cocina y dos baños.